Políticas educativas a nivel internacional
Las TIC como herramientas de formación,
es importante determinar cuál es el enfoque disciplinar que se le da al uso de
la tecnología, mediante las necesidades de los planes curriculares y el enfoque
que se le da a la práctica desde las necesidades del mercado laboral. Este
proceso experimental del conocimiento no es nuevo, sino que se viene sistematizando
desde comienzos de la década de los noventa del siglo XX en Cuba y se ha
extendido por todo el mundo como herramienta base de la academia.
Pese a la incertidumbre con respecto a
las TIC y los cambios globales y nacionales la mayoría de los gobiernos
decidió, prácticamente desde un principio, invertir en la incorporación de
dichas tecnologías a los diferentes niveles educativos, así como en la
promoción de la alfabetización digital. ¿Qué principios o expectativas
impulsaron a los gobiernos a hacerlo? ¿Cuál es el futuro que vieron en las TIC
que los alentó a contribuir para la solución de los retos contemporáneos?
Son muchas las declaraciones que se
refieren explícitamente a los efectos que se esperan conseguir gracias a la
incorporación de las TIC en el entorno escolar, en cuanto se refiere a sus
aplicaciones educativas lo cierto es que estas deben quedar perfectamente
integradas en planes políticos tanto educativos como, en un sentido más amplio,
socioeconómicos, relacionados con conceptos que van mucho más allá de la
perspectiva escolar. Entre ellos están la educación permanente, las nuevas
actitudes requeridas por la sociedad red, el nuevo concepto de ciudadanía y la
alfabetización informática, etc.
Ejes fundamentales
•
De equidad y justicia social:
Las TIC consideradas como una herramienta que puede contribuir a generar
igualdad de oportunidades buscando la reducción de la brecha digital creando
entornos muy flexibles de formación independientemente del género, de la
ubicación geográfica, de la extracción social, étnica o de enfermedad,
ofreciendo una formación de calidad; se espera que cumplan la función de un
bote salvavidas gracias al cual se resolverán problemas educativos.
•
De cambio pedagógico: Se considera un elemento que demanda la
construcción de nuevos espacios y oportunidades para el aprendizaje priorizando
el desarrollo de nuevos roles tanto para los alumnos como para los profesores.
Así, queda claro que el sistema escolar debe adoptar nuevas metodologías frente
a un currículo tradicional que es poco flexible que continúa organizado en
asignaturas y por grados; estas tecnologías se presentan como un medio eficaz
para avanzar hacia una redefinición curricular que busca proveer a los alumnos
a la resolución de problemas indispensables hoy en día. Las tecnologías
digitales exigen y facilitan la emergencia de nuevos sistemas de evaluación más
aptos y justos. Un ejemplo de esto son las evaluaciones formativas de los
alumnos que busca hacer énfasis en el reconocimiento y las áreas de
oportunidad.
•
De calidad en el aprendizaje: Consta de espacios que promuevan la
calidad del aprendizaje de los alumnos de enseñanza secundaria que tienden a
pensar que la escuela es irrelevante, se espera de ellas que contribuyan a
mejorar los resultados académicos. Dichos entornos de aprendizaje ricos en TIC
tienen el potencial de hacer que los alumnos cambien su actitud, que utilicen
la investigación y también sus capacidades de colaboración, de dominio de la
tecnología y de resolución de problemas. Las TIC amplían y enriquecen el
análisis y la síntesis, además, contribuyen a construir y/o elevar la
autoestima de los alumnos, favorecen y facilitan el trabajo en equipo, la
interactividad y la creatividad de los estudiantes y docentes.
Políticas educativas a nivel
nacional
Los primeros intentos de introducir los
recursos tecnológicos en el sistema educativo mexicano datan del sexenio de
Miguel de la Madrid (1982-1988). Con el programa de Telesecundarias, inaugurado
en 1986, la Secretaría de Educación Pública (sep), en el ya mencionado período
de gobierno, incorporó la televisión al ámbito educativo.
Posteriormente, entre 1993 y 1994, se
implementó el Proyecto Introducción de la Computación Electrónica en la
Educación Básica (oeeba-sep) para educación primaria. Siguieron, de manera
consecutiva, el Sistema de Educación Satelital (edusat), inaugurado en 1995, y
la Red Nacional de Videoconferencias para la educación, en 1997, con la
participación de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam).
Felipe Calderón (2006–2012), se
implementó el Programa Habilidades Digitales para Todos (hdt), en secundaria,
para apoyar el aprendizaje de los estudiantes y ampliar sus competencias para
la vida. En el gobierno de Enrique Peña (2012-2018), se propuso ampliar la
oferta educativa y mejorar la gestión educativa a través del programa
Estrategia Digital Nacional (2014).
Incorporar el tic en la educación debe significar mucho más que una herramienta para mejorar la educación superior en México. Se trata de usarlas con un propósito específico, para generar o reafirmar, en los estudiantes conocimientos, habilidades, aptitudes y destrezas, que se necesitan en la sociedad actual. Para ello, se requiere de una política educativa que vaya acompañada de un plan estratégico, que guíe a los líderes educativos institucionales en el proceso de integración de las tecnologías con fines educativos. Este proceso debe de ser integral, es decir, debe considerar a los actores educativos: directores, profesores, estudiantes y, dependiendo del nivel educativo a los padres de familia.
https://rieoei.org/historico/documentos/rie45a01.htm
https://repository.usergioarboleda.edu.co/bitstream/handle/11232/1219/TIC%20TAC%20TEP.pdf

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